Para el Cinturón Occidental Ambiental COA, El Territorio es un espacio de construcción colectiva, sagrado para la vida, en el cual se tejen relaciones sociales, culturales, políticas, económicas y ambientales, que dan origen a una identidad compartida.

El suroeste antioqueño es una subregión montañosa andina conformada por 23 pequeños municipios anclados sobre los 3 pisos térmicos, unos sobre la vertiente oriental del ramal principal de la cordillera occidental en límites con el departamento del Chocó y en un ramal secundario de la misma cordillera, y otros en la vertiente occidental de la cordillera central, conformando así un tramo del cañón del río Cauca, el segundo río más importante de nuestro país.Acá nos referiremos a un territorio de nueve (9) municipios (Caramanta, Valparaíso, Támesis, Jardín, Andes, Jericó, Pueblorrico, Tarso, Hispania) que se encuentran en el ramal secundario, flanco oriental de la cordillera occidental entre los ríos Cauca y San Juan, conformado fundamentalmente por vertientes húmedas y en menor proporción, por vertientes cálidas y frías.

Estas características, además de su inmensa riqueza hídrica, se entrañan en su valiosa biodiversidad, con más de 22 especies de aves endémicas, tales como el loro orejiamarillo (Ognorhynchus icterotis), Dacnis turquesa (Dacnis turquesa), Colibrí del sol (Coeligena orina), Verderón del Chocó (Vireo materi), Picaflor pechirrufo (Diglossa gloriosissima), Saltarín dorado (Xenopipo flavicapilla), Cucarachero de munchique (Henicorhina negreti), Tángara del Tatamá (Bangsia aureocincta), Habia copetona  (Habia cristata), otras casi endémicas como el gorrión tangarino (Oreothraupis arremonops) y otras no endémicas y en vía de extinción, como el gallito de roca (Rupicola peruviana)  y pato de los torrentes (Merganetta armata), entre otros.  El listado de mamíferos lo encabeza el oso andino (Tremarctos ornatus), puma (Puma concolor), venado (Mazama sp), varias especies de guaguas (Agouti taczanowski, Dinomys braniki), tigrillos (Felis spp), nutria (Lontra longicaudis), entre otras.

En flora, se encuentran Palmas de cera (Ceroxilon quindiuensis, C. parvifrons, C. alpinum), pasiflora del jardín (Passiflora jardinensis), Magnolios de monte cinco especies (Magnolia jardinensis_ endémica, M. hernandezii, M. urraoensis, M. silvioi, M. yarumalensis: esta región es considerada centro de distribución de magnolios a nivel nacional), roble de tierra fría (Querqus humboldtii), muchas especies de orquídeas, bromelias, anturios, musgos, helechos, entre otros grupos.

Estas especies han sido reportadas de la zona montañosa alta del territorio, de selvas húmedas intervenidas, con ecosistemas subandinos, altoandinos y de páramo, que dan origen a una inmensa estrella hidrográfica de incontables fuentes de agua que conforman los dos principales ríos de esta zona: El San Juan y el Cartama, tributarios directos del río Cauca. En este lugar fueron declaradas por la autoridad pública ambiental en el año 2009, tres áreas protegidas que integran el SIDAP: El DMI de los Recursos Naturales cuchilla Jardín- Támesis, el DMI Las Nubes, La Trocha y La Capota y tangencialmente la Reserva Forestal Protectora Regional Farallones del Citará.

A través de una estructura y dinámica territorial por cuencas, que integra hechos y procesos de orden físico- natural, socioeconómico, cultural y político, para la búsqueda de un vivir integral y sustentable, el COA ha venido orientando sus acciones a partir de esta distribución territorial, la cual integra a comunidades, algunas que administrativamente pertenecen a distintos municipios y otras que se encuentran en la misma jurisdicción, pero que en sus interelaciones sociales, ambientales, políticas comparten un mismo origen y una misma identidad.

Somos conscientes que esta distribución territorial es un ejercicio de análisis y de reflexiones en construcción, flexible, dinámico, complejo, para el cual nos atrevemos a proponer para desarticular el orden territorial habituado, que ya no pensamos, no planeamos, nos desgastamos y que no reconocemos.

Contexto Histórico del Suroeste

Evocando la historia, estos poblados se iniciaron desde finales del siglo XVIII con la colonización antioqueña y desde la élite empresarial a quienes se les repartió grandes extensiones de tierra, calientes y templadas desde la boca del río Arquía, las márgenes del río Cauca y San Juan y un numeroso grupo de mestizos, mulatos, indios y blancos pobres a quienes se les entregó pequeñas extensiones de tierra en pisos templados y fríos. De allí surge una sociedad de pequeños agricultores dedicados al cultivo del café que floreció posteriormente en el suroeste, siendo hasta mediados del siglo XX la región más poblada del departamento explicada por el fenómeno de la economía campesina ligada a la producción cafetera.

Hoy en día este territorio de nueve municipios se encuentra habitado por 114.926 personas (Censo DANE 2009), en una superficie de 1.538,42 Km2 (153.842 hectáreas). El municipio con mayor población rural es Támesis con el 59,3% de sus habitantes y el de menor población rural es Jericó donde solo habita el 33,7%  del total de sus habitantes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Economía

La economía de esta región, a pesar de sus crisis y conflictos por la tenencia de la tierra en manos de terratenientes desde sus inicios, quienes son dueños del mayor porcentaje del territorio, dedicándolo a la ganadería extensiva, cítricos y áreas de recreo principalmente, sigue sustentada por una economía de subsistencia, donde predomina el cultivo del café, que ha posibilitado en algunas épocas de bonanza, mejores nivelezs de vida, pero también mayor vulnerabilidad.

En el territorio también conviven 4 asentamientos de la etnia embera Chamí, desde mediados del siglo XVI, provenientes del Chocó y Risaralda, en un proceso de constante movilidad, dado en parte por sus características de sobrevivencia (caza y pesca) y por la persistente presión colonizadora que ya desde la época de la colonia tuvieron que enfrentar de manera permanente. Los Resguardos asentados son Miguel Cértiga (Támesis), Bernardino Panchí (Pueblorrico), Marcelino Tascón (Valparaíso) y Karmatarua (Jardín).

Ahora esta región se encuentra amenazada por el interés de un cambio radical en sus actividades, a través del plan nacional para el desarrollo minero que se quiere apropiar de sus riquezas naturales. Más del 80% del territorio se encuentra titulado y solicitado para minería, encontrándose numerosas empresas, principalmente de origen canadiense como la B2Gold, Continental Gold, I’m Gold, Solvista Gold, Tolima Gold, y la sudafricana Anglo Gold Ashanti que vienen realizando la fase de exploración y donde ya las comunidades enfrentan conflictos socio-ambientales con estas empresas.