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El Cinturón Occidental Ambiental (COA) como proceso de articulación de organizaciones sociales y ambientales que construimos Territorios Sagrados para la Vida en las majestuosas montañas del suroeste de Antioquia, nos pronunciamos ante la opinión pública:

Recientemente El Espectador publicó un “contenido desarrollado en alianza con la AngloGold Ashanti Colombia” titulado “minería con sentido social”. Sin embargo, nos preguntamos ¿Cómo surge y desde dónde se enuncia el sentido social? ¿Quién lo define? ¿para quién lo definen? ¿se le ha preguntado a las comunidades indígenas y campesinas cuáles son los sentidos sociales del suroeste de Antioquia?

Es importante señalarlo porque cuando se menciona que se debe convertir la riqueza mineral de los territorios en desarrollo social (…) se desconoce el contexto histórico y la vocación económica, social y cultural de los territorios del suroeste de Antioquia que nos oponemos a que la práctica minera sea la determinante de nuestros proyectos de vida.

No aceptamos el proyecto Quebradona de la AngloGold Ashanti porque priorizamos la construcción de nuestros planes de vida comunitarios, propuesta que nace de la tradición campesina, la cultura indígena, el patrimonio cultural y ambiental. Desde los planes de vida queremos redefinir los usos del suelo y del agua, la participación social, la educación territorial, por eso no aceptamos que extranjeros nos impongan su modelo de desarrollo.

El tema es polémico en el suroeste de Antioquia y en Colombia, no porque sea una situación espontánea como la quieren mostrar, es porque su proyecto es totalmente contrario al sentido social del suroeste. Tenemos sentidos comunes al plantear que la participación social efectiva y afectiva  es la que define los sentidos sociales y las formas en que vivimos y queremos reexistir en nuestros Territorios.

Ese supuesto “sentido social” del que habla la AngloGold Ashanti y El Espectador es el mayor sin sentido social del suroeste porque reiterativamente desconoce nuestros planes de vida, lo que hace que su proyecto sea antisocial, dictatorial, ingrato, maldito. Por este motivo nunca será posible hablar de una actividad minera “responsable” en el suroeste de Antioquia  ya que esta se impone e interfiere en la construcción de sociedad, de ambiente y de  economía que queremos para el Territorio.

La fundación Projericó al ser financiada en su totalidad a través de Minera de Cobre Quebradona, es cómplice de las violencias ejercidas contra los pueblos del suroeste de Antioquia, agudizando la división social en los municipios donde se impone el proyecto minero.

No podemos naturalizar la existencia de los conflictos ambientales, mucho menos normalizar a los verdugos quienes se presentan como salvadores con sus falsas soluciones para enfrentar las crisis actuales, desconociendo al mismo tiempo los impactos que han dejado en los territorios.

Creen que con el mejoramiento de la red vial, con el fondo de desarrollo productivo, el apoyo supuestamente a los caficultores, el parque biodinámico, entre otros, van a lograr desvirtuar su directa responsabilidad sobre los conflictos a los que nos están sometiendo, conflictos que destruyen nuestros sentidos sociales del Territorio, SENTIDOS SOCIALES que rechazan categóricamente el proyecto Quedabona y a  la AngloGold Ashanti.

No engañen al país con sus falsos discursos, esas inversiones continúan agudizando la división social de nuestros pueblos, profundizan la cooptación política de concejos y alcaldías municipales, interfieren en las elecciones populares, obstaculizan las competencias de autoridades locales en la definición de acuerdos municipales y en la actualización de esquemas de ordenamiento territorial, estigmatizando a líderes, lideresas sociales y a la población infantil, sometiéndonos a la fuerte confrontación de la cual el proyecto Quebradona y la AGA son los directos responsables.

No estamos interesados en readecuar, reconformar, rehabilitar y recuperar las áreas afectadas que menciona el artículo del El Espectador porque no estamos de acuerdo con su SINSENTIDO Y DESPROPÓSITO SOCIAL. El suroeste no vale los 672.260.433 millones que han invertido en mercados, termómetros, láser, kit de aseo, jabón líquido y tapabocas… La riqueza del suroeste no se compara ni con regalías, ni con el oro, ni con todo el cobre del mundo.

No queremos primera ni segunda fase, desde nuestros planes de vida comunitarios le damos el verdadero sentido social al suroeste de Antioquia. Tenemos claro el proyecto político, económico, cultural y ambiental que realmente necesitamos. Los Planes de Vida son el Proyecto con sentido social que seguiremos construyendo con el sudor de nuestra frente, con los cayos de nuestras manos, con el conocimiento de los ancestros, nos enfrentaremos a las dificultades y no cederemos a la pretensión facilista y al espejismo con el que AngloGold Ashanti quiere someternos.

SUROESTE DE ANTIOQUIA: TERRITORIO SAGRADO PARA LA VIDA